metas-postNo soy mucho de ponerme resoluciones de Año Nuevo, especialmente porque muchas veces terminan doliendo más de lo que inspiran… ya sabes, ya pasó Enero y esperas los tamales de Febrero y por lo tanto no has comenzado la dieta y el ejercicio y te sientes mal, pero todavía esperas ansiosa por tus tamales…

Aunque debo aceptar que los años anteriores de negocios (especialmente trabajando Online) si he sido mucho de ponerme metas, metas cuadradas, que aunque yo creía flexibles, terminaban haciéndome sentir mal si no lograba todo como lo había visualizado y ya sólo me faltaba sacar el látigo para castigarme de una mejor forma, pero…

La verdad es que siempre he hecho lo mejor que he sabido, con los recursos que he tenido, y cada año ha habido crecimiento, cambio, y metas logradas…

Pero a veces es difícil ver todo eso cuando el dolor de no alcanzar una meta tal y como lo esperabas le quita el crédito a lo que sí alcanzaste.

Vivimos en una sociedad en la que es premiado el ponerte metas que se sientan como una carga, y aquí en USA se gastan $10 billones de dólares al año en antidepresivos y 8 de cada 10 personas no están satisfechas con sus trabajos… ¿Coincidencia? Probablemente no.

Es hora de escapar de la trampa del dolor y poner una solución a esto.

La Solución:

Deja de ponerte metas que se sientan como un verdugo torturándote, totalmente auto-masoquistas y comienza a ponerte “metas felices”… es parte de la Vida Divina para la Mamá Empresaria.

Ahora vamos a ver, como ponerte metas que en lugar de sentirse como un dolor de muelas a media noche, se sientan como Pumpkin Spice Latte a principios de Otoño… ooooh esa época del año que tanto me gusta.

Vamos a ver paso a paso como hacerlo:

1- Acepta en donde estás:

¿Apenas estás por lanzar tu negocio? Bravo!! Se necesita valentía para hacerlo!

¿Tienes ya un año o dos con tu negocio? Felicidades! Muchas ya han renunciado antes de ese tiempo y tu sigues!

¿Tienes un negocio súper establecido con muchísimos clientes y a veces sientes que necesitas un respiro? WOW… aplausos, seguro no ha sido fácil!

Comienza por dejar ir esos pensamientos y sentimientos de:
“Es que en este momento ya tendría que ir mucho más lejos”
No te compares con otros:
“Susanita y yo comenzamos al mismo tiempo, ella tiene un negocio súper próspero y yo estoy aquí sintiendo que todo se me cae”

Recuerda: Estás exactamente donde debes estar en este momento, y el tiempo + proceso de cada una es distinto.

Celebra tus Fracasos:

¿Lanzaste un programa nuevo que no funcionó? La mayoría no se atreve a lanzarlo! Ahora puedes buscar cuales son las mejores formas de ayudar a tu audiencia, buscar ayuda y tener un programa que sí funcione.

¿Tu última campaña de publicidad no convirtió tanto como esperabas? Ya aprendiste un poco más, puedes hacer ajustes y ver ahora que sí convierte.

Y por último enfócate en lo que te hace feliz + en servir a otros.

Escoge metas que te hagan sentir compromiso pero que te den total libertad de fluir, respirar y hasta jugar y experimentar.

Escoge metas que te hagan sentir con más energía y súper emocionada… No con más presión y frustración. Tener metas que se sientan como placer te ayudarán a mantenerte motivada y hacer lo que tienes que hacer para tener el éxito que quieres.

Te dejo un ejemplo de las metas que se sienten como tortura, y las metas que se sienten como placer:

Ej. Meta Masoquista:

“El 31 de Marzo de 2016 voy a haber generado $15,000 dólares en ingresos por el trabajo de los últimos 90 días provenientes de mi negocio de consultoría de imagen”

Para lograr eso tengo que hablar con 20 personas al día, agendar 100 citas, escribir un blog post diario, 5 posts en Facebook, tener 100 seguidores nuevos en mis redes a la semana y conseguir 80 likes en cada post que escriba…”

Y aunque suena súper atractivo…

Si llega el 31 de Marzo y no cumpliste tu meta, te sientes deprimida, como si todo lo que hiciste no hubiera servido para nada, y después de llorar y darte palmaditas en la espalda cambias tu meta para Julio… y el ciclo se repite…

Todo se siente como una tortura… Y piensas que no fue para eso que decidiste ser Mamá Empresaria, esperabas mucho más, y escribir metas se sentía mejor de lo que se ve al no alcanzarlas.

Y están las Metas Felices (es parte de la mía):

“Este año estoy decida a ayudar a tantas mujeres como pueda a transformar sus vidas a través de la creación + desarrollo de sus negocios.

Las voy a ayudar a sentirse independientes, tener abundancia y tener una vida balanceada mientras tienen negocios adictivos que son un placer y todavía se dedican a ser mamás.

Cada cosa que creo para ellas se siente como un absoluto placer.

Lo que realmente importa es poder compartir la opción de vivir una Vida Divina como Mamá Empresaria, con tanta gente como pueda y tan consistentemente como pueda.

Esta es mi meta y alcanzarla será mi placer absoluto.”

¿Ves la diferencia?

Ahora es tu turno.

Escribe en los comentarios cual es tu Meta Feliz de este año!

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